martes, 29 de enero de 2008

La contestadora y los mensajes de voz

Usted ya debe de haber notado que el sonido de la contestadora y los mensajes de voz son cosas completamente antinaturales.
El sonido -o recientemente: voz- de la contestadora siempre lo agarra a uno desapercibido y tiene que apresurarse a colgar lo más rápido posible para que no le vayan a cobrar el segundo demás.
Los mensajes de voz quedan suspendidos en el tiempo hasta que alguien los escucha, y para ese momento generalmente ya es demasiado tarde, y el futuro, ahora pasado, ya es irrefutable.
Creo que usted y yo deberíamos optar por la opción de deambular por las calles sin celular, o con el celular apagado, antes de llegar a conclusiones filosóficas demasiado profundas.