domingo, 30 de noviembre de 2008

El Elefante (David Villagrán)

A la distancia,
me han enviado no sé adónde, un elefante.
¿En qué puerto debo recogerlo?
solo sé que mientras tanto arribará.

Si ha nacido en Africa, en la sabana,
o es pariente del te y la especie
muy natural de Bengala,
no lo sé ni lo sabré.

Sólo pienso en sus arrugas,
en los sólidos compases de sus pies,
que rondan en algún lado
buscando cómo darse a entender.

No puedo pronunciar su nombre,
cada tierra que ha pisado lo cambió.
¿Cabría entero tras al muro,
sentado junto a la ventana,
o en la pantalla del computador?

Yo lo quiero frente a frente,
en el imposible mismo de la vida real.
Que riegue las plantas con su trompa,
Que no se olvide nunca de comprar el pan.

jueves, 27 de noviembre de 2008

¿Cachai?




































































lunes, 24 de noviembre de 2008

Nada de Cuentos (Floridor Pérez)

Se acabaron los cuentos: vienen
unos sepultureros y abren
a la tierra una boca enorme.

Yo digo: -Tierra
¿para qué
esa boca tan grande?

Y antes que nadie diga nada
se abre la tierra
y me traga.

martes, 11 de noviembre de 2008

jueves, 30 de octubre de 2008

martes, 21 de octubre de 2008

Conversación entre mi mamá y el hombre que vino a limpiar los vidrios, en dos Fases

Fase I (la pseudo-erótica)

-Buenos días.

-Buenos días, ¿viene solo?

-Sí, vengo solo.

-Ah bueno, pase. ¿Por dónde va a empezar?

-Por arriba, si no le molesta.

 


Fase II (la metafísica)

-¿Qué hace una latina aquí en el oscuro Bremen?

-Acompaño a mi esposo.

-Ah. ¿Y qué le parece?

-No me gusta.

-Me imagino. Yo no aguanto el calor del verano, usted no ha de soportar el frío de esta estación.

-No, es demasiado frío.

-A mí nunca me ha gustado ser Bremense.

-Ah, ¿Y qué país le gusta?

-Nunca he salido de Alemania, pero fíjese, cuando cierro los ojos, estoy en Italia, siglo XVI. ¿Usted cree en eso de la reencarnación?

-Por supuesto.

-¿Cuándo nació?

-En febrero, el 8. ¿Usted?

-¡Ah! Yo nací el 10 de febrero. Los que nacemos en febrero creemos en esas cosas de la reencarnación. 

lunes, 20 de octubre de 2008

lunes, 13 de octubre de 2008

de The Unbearable Lightness of Being (Milan Kundera)

When I was small and would leaf through the Old Testament retold for children and illustrated in engravings by Gustave Doré, I saw the Lord God standing on a cloud. He was an old man with eyes, nose, and a long beard, and I would say to myself that if He had a mouth, He had to eat. And if He ate, He had intestines. But that thought always gave me a fright, because even though I come from a family that was not particularly religious, I felt the idea of a divine intestine to be sacrilegious.
Spontaneously, without any theological training, I, a child, grasped the incompatibility of God and shit and thus came to question the basic thesis of Christian anthropology, namely, that man was created in God's image. Either/or: either man was created in God's image -and God has intestines!- or God lacks intestines and man is not like Him.

viernes, 10 de octubre de 2008

Mi mamá viajando al futuro